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Buenos hábitos alimenticios para un niño de 3 años

Tu hijo de 3 años está más dispuesto a probar más alimentos que el año anterior. De hecho, estará más dispuesto a aceptar comidas que se le presenten de una manera nueva o más interesante. Desata la creatividad y haz que la hora de la comida sea un momento divertido, familiar y que se construyan tradiciones familiares eternas.

A los tres años, tu hijo atraviesa una fase de grandes descubrimientos no solo en su paladar, sino en su crecimiento integral. Comprender estos cambios físicos y cognitivos te ayudará a ajustar sus porciones y expectativas en la mesa; para profundizar en este tema, puedes consultar una guía sobre las etapas del desarrollo que te servirá de brújula durante estos años de preescolar.

Comer juntos en familia. Los niños de 3 años aprenden mucho al comer y socializar en la mesa a la hora de comer. Los estudios demuestran que los niños que comen al menos una vez al día con sus familias tienen un mejor vocabulario y mejores dietas. Apaga la TV a la hora de la comida y hablen en familia. Asegúrate de que la familia coma en el mismo horario y en el mismo lugar, como por ejemplo la cocina o el comedor.

La hora de la comida no tiene por qué ser rígida; de hecho, presentar los vegetales de forma creativa o permitirles explorar texturas es una forma de estimulación. Recordemos que el entorno lúdico es vital a esta edad, tal como se explica en esta guía sobre cómo aprenden los niños a través del juego, lo que convierte a la cocina en un laboratorio de aprendizaje sensorial y social.

Modales. Enséñale a decir "por favor", "gracias" y "¿puedo...?" Tu hijo debe ayudarte a preparar la mesa y a limpiarla después. Probablemente disfrute de los hábitos y rituales de las comidas familiares.

Cómo tratar la constipación o problemas con sus evacuaciones. Si tu hijo en edad preescolar tiene dolor, deposiciones duras (caquitas o popó duro) o no puede defecar por uno o dos días, cambia su dieta de inmediato. Si el problema no se corrige en uno o dos días, llama a su pediatra para pedirle un consejo. Es posible que tu hijo no quiera ir al baño si este problema persiste durante mucho tiempo.

Estos consejos deberían facilitar la situación.

  • Intenta hacer que tu hijo deje de tomar en biberón, si todavía no lo ha hecho. Tomar del biberón a esta edad puede dificultarle la tarea de aprender buenos hábitos de comidas en el hogar y en la escuela.

  • Evita utilizar la comida como una recompensa o un soborno por un buen comportamiento. Los estudios demuestran que este comportamiento lleva a la reducción de la ingesta de alimentos a corto plazo y a batallas por la comida a largo plazo. Establecer límites claros respecto a la comida ayuda a prevenir batallas innecesarias y fomenta una relación saludable con los alimentos desde pequeños. Si buscas estrategias para manejar comportamientos desafiantes sin recurrir a premios comestibles, te recomendamos buscar información sobre cómo disciplinar a tu hijo de manera positiva, reforzando la comunicación y la paciencia durante las rutinas diarias.

  • Evita comidas duras y pequeñas, como por ejemplo dulces o goma de mascar ya que podría tragarla y quedar pegada en la tráquea.

¡Buen apetito!

Sobre el contenido aquí publicado

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